Los pisos laminados son fuertes y están diseñados para durar. Sin embargo se deben proteger y mantener de forma apropiada para prolongar su vida y buena apariencia.
El piso laminado y sus accesorios deben protegerse contra el agua y la humedad. Tenga total cuidado con el contacto del piso y sus accesorios con el agua, así:
Al trapear, USE EL TRAPERO MUY BIEN ESCURRIDO.
Tener cuidado al lavar baños y áreas de piso duro.
Observar posibles filtraciones por ventanas y puertas-ventanas.
Cuando ocurra una inundación, seque de inmediato.
Utilizar trocitos de felpa o alfombra en las patas de los muebles cuando éstos se coloquen sobre el piso laminado. Cuando se coloquen sillas con rodachines se debe colocar un protector de plástico o vidrio templado encima del piso.
Cuando tenga que mover muebles u objetos pesados, sea muy cuidadoso. Levante el objeto ó use tapetes y toallas para rodar el objeto y proteger el piso.
Aspire con los aditamentos de cepillo de forma regular. Limpie el piso con un trapo ó trapero limpio ligeramente humedecido con agua y algún líquido especial para pisos laminados.
Nunca pula los pisos laminados tampoco use mallas o lanas de acero ó líquidos abrasivos para limpiar el piso.
Coloque un tapete atrapa mugre a la entrada del sitio donde se van a colocar los pisos para evitar que zapatos sucios rayen el piso.
El piso laminado debe tener plena libertad para moverse y desplazarse al dilatar; Por lo tanto, no debe ser fijado con ningún elemento al piso, como: Tornillos al mortero, marcos de puerta requintados, muebles demasiado pesados, etc.